La Razón, 07 de setiembre del 2009
Ministro Sánchez debería ser castigado con la pena de muerte
por haber traicionado al país
“La traición a la patria en la que ha incurrido el ministro de Energía y Minas, Pedro Sánchez, al no haber cumplido la orden presidencial de cancelar la exportación de gas, dedicar la producción de Camisea al abastecimiento interno y exportar solo si se descubren nuevos yacimientos, y hecho todo lo contrario, es muy grave, porque lesiona los intereses nacionales y debería ser castigado con la pena de muerte”, sostuvo el ex comandante general del Ejército y líder del partido “Bien Peruano”, Edwin Donayre Gotzch.
“Lamentablemente, la pena de muerte solo existe para los casos de traición a la patria en tiempos de guerra y mis sentimientos religiosos me impiden estar de acuerdo con su aplicación, pero si se quiere cortar de raíz el entreguismo, los acuerdos bajo la mesa y la corrupción generalizada que ahora existe en el país, donde los involucrados son los funcionarios del más alto nivel del Gobierno, debería ampliarse la aplicación de la pena de la muerte contra este tipo de personas”, dijo en entrevista exclusiva con LA RAZÓN.
Donayre explicó que sus palabras no son una ocurrencia personal, sino traducen una demanda nacional, popular, en razón que a causa de los entreguismos y corrupción el llamado chorreo económico no llega al pueblo ni siquiera en la forma de gotas. “Yo interpreto esa demanda, porque el pueblo no tiene los canales de expresión ni de decisión para que sus sentimientos soberanos se traduzcan en castigos ejemplares a los que los traicionan con estos acuerdos de renegociación a favor de las empresas extranjeras”, resaltó.
“Es inconcebible: si el presidente García ordenó en su mensaje presidencial de Fiestas Patrias, todos los peruanos lo hemos escuchado, la cancelación de la exportación de gas, el ministro Sánchez lo único que tenía que hacer es cumplir la orden, a menos que el mandatario esté pintado en la pared, porque se trataba de una demanda nacional exigida por todos los sectores del país y el presidente la había interpretado al anunciar la recuperación del gas y corregir el entreguismo del toledismo”, remarcó.
Constante en la historia
Según Donayre, lo que ha ocurrido con la llamada renegociación del gas lamentablemente no es nuevo, porque a lo largo de nuestra historia republicana ha venido ocurriendo reiteradamente durante los boom del guano, salitre, anchoveta, caucho y pesca y ahora con el gas, donde en todos los casos nuestros recursos naturales han terminado enriqueciendo a los extranjeros y sus colaboradores locales y empobreciendo a nuestras poblaciones, sobre todo a las ubicadas en las mismas zonas donde están localizados esos recursos.
“Los chorreos económicos registrados en los 188 años de vida republicana nunca llegaron a los pueblos ni en forma de gotas y solo han enriquecido a un pequeño grupo de personas y funcionarios, por esa razón reitero que los entreguistas de nuestros recursos naturales cometen traición a la patria y deben ser castigados con las más severas sanciones. Si estas sanciones no existen, el Congreso debe crearlas, pero está descontado que este Congreso no las creará nunca”, insistió.
“Es oportuno –agregó- señalar que a causa de las negociaciones lesivas al interés nacional miles de niños mueren por falta de atención médica y seguirán desnutridos, miles de ciudadanos no serán incorporados al progreso, otros miles no recibirán asistencia técnica, etc., lo que no ocurriría si el país dispusiera de los beneficios resultantes de la explotación de sus recursos naturales. Entonces, a los autores de este infortunio hay que aplicarles la ley del ojo por ojo y diente por diente, porque el entreguismo repercute en la vida de nuestras poblaciones al condenarlas a la pobreza y postergación crónica”.
Gas para el sur andino
Asimismo, comentó que es conveniente que la celebración de convenios sobre negociaciones o renegociaciones no se realicen a espaldas del pueblo o debajo de la mesa y que se permita la participación de las instituciones y gremios para que no ocurran estos desenlaces, en los que el Gobierno se ve entrampado en conflictos sociales, a causa de la indignación que suscitan los acuerdos inconsultos lesivos al país.
“Los acuerdos deben ventilarse en forma pública, para eso existe la Ley de Transparencia, que obliga a publicar en Internet los proyectos e intenciones de acuerdos y los propios acuerdos para que la opinión pública, los políticos y las fuerzas vivas puedan enterarse de los alcances y medir sus consecuencias”, recomendó.
A criterio de Donayre, es legítima la demanda de los pueblos andinos del sur para que se les asegure una cuota de gas para el funcionamiento del gasoducto andino, porque sería ilógico, insensato e irracional que siendo una riqueza que se encuentra en las entrañas de la región del sur andino no beneficie a los pueblos ubicados en esta región del país.
“En este sentido, ha hecho bien el Gobierno en comprometerse a asegurarle una cuota de gas procedente del Lote 88, en el entendido de que se trata de una de las zonas más atrasadas y olvidadas del país y que deben ser privilegiadas no solo con gas, sino también con vías de comunicación”, manifestó.
Respecto de la convocatoria para la creación de un Frente Nacional para la Defensa del Gas hecho por el líder del Partido Nacionalista, Ollanta Humala, expresó que los temas que comprometen los intereses nacionales no deben ser tratados en forma política, sino como un tema de interés nacional, que obliga a los políticos y no políticos a hacer causa común. “Creo que aprovecharse de una situación que indigna a toda la población es buscar un rédito político. Yo no sé si Ollanta Humala lo esté haciendo, no lo creo y respecto de un frente creo que no debe politizarse y verse técnicamente, mirando siempre el interés del país, es decir primero los peruanos, segundo los peruanos y tercero los peruanos”, sentenció.
FUENTE: http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LRPolitica01&td=06&tm=09&ta=2009
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