EXPRESO, 23 DE MARZO DEL 2009
Reporte imparcial
¿Y CUANDO SE INICIE LA EXPORTACIÓN?
Rafael romero
Muchos entendidos en el tema energético, como el ex presidente de Petroperú, César Gutiérrez, advierten que no es remoto que pasemos por un déficit en el suministro de electricidad. Por eso es mejor tomar desde ahora serias medidas de anticipación para que esto no suceda o, por lo menos, para amainar sus efectos ante una oferta eléctrica que disminuye.
La falta de previsión hizo que en los últimos años el gobierno y el sector privado no impulsaran la construcción de más centrales hidroeléctricas, confundidos acaso por el espejismo y la propaganda de contar con un gas natural (GN) abundante, al punto de pensar que el cambio de la matriz energética sería un hecho y que no tendría ningún contratiempo. Pero la realidad demuestra que muchos se equivocaron.
En este momento la congestión del ducto que transporta el GN de Camisea ha hecho que las empresas de generación de electricidad no tengan la cantidad necesaria para producirla. Pero el problema se complica al saber que ya se vislumbran problemas o restricciones en la capacidad de producción del propio Consorcio de Camisea. No todo el GN que está en los yacimientos se puede explotar. Y obviamente, cuando la exportación del GN comience, la situación energética dentro del país se tornará color de hormiga, en especial entre los industriales que han reconvertido sus usinas a GN, los hogares donde los jefes de familia invirtieron para obtener ese hidrocarburo y los automovilistas que con esfuerzo cambiaron sus motores a la combustión de GN o GNV.
Hoy por hoy, desde el Ministerio de Energía y Minas (MEM), Osinergmin o del Consorcio de Camisea seguramente se cuentan y recuentan las reservas de gas. Sin embargo, deberían evitar tanto esfuerzo por dorarle la píldora a todos los ciudadanos, a quienes esas entidades quieren convencer de que el suelo está parejo cuando lo cierto es que se debería redefinir las cosas a favor de la prioridad del consumo interno, más allá de un decreto de urgencia que al final es papel mojado en tinta, porque certificar el gas con el que se cuenta, buscar otras reservas o extraer más GN va a tomar tiempo y lógicamente, en este último caso, los costos de producción serán mayores.
¿Cómo enfrentar el abastecimiento eléctrico? Tal como lo ve el ingeniero Gutiérrez, no sólo es necesario pensar en las energías renovables sino que es vital actuar rápidamente, mucho más cuando el margen de reserva (MR) de agua, es decir la diferencia entre la capacidad de atender la demanda y el consumo real es muy bajo. Al respecto reparemos que en período de lluvias el MR es de sólo 12% y en estiaje (tiempo en el cual hay ausencia de precipitaciones pluviales, como ocurre entre mayo y septiembre) es cero. Además no es raro, ni está garantizado al cien por cien, que una generadora no tenga fallas, y si encima de esto no tiene el nivel adecuado de reservas de agua, entonces la existencia de cortes de electricidad es una posibilidad latente, e inclusive esto es peor cuando las termoeléctricas tampoco cuentan con el gas suficiente para producir el fluido eléctrico.
Es oportuno pedirle al MEM que, además de aclarar cuál es la cantidad de reservas de GN que existen en el país, busque la forma de promover la inversión para la generación eléctrica, no sólo por el lado de los hidrocarburos, sino también mediante su atención a las energías renovables, entre las que están la eólica, la geotermia y la propia hidroeléctrica. No dejemos que pase el tiempo para impulsar esos proyectos porque todos ellos toman años llevarlos a la realidad
|