La Republica
Domingo, 23 de Septiembre 2007
CAMISEA ES MÁS RENTABLE
EN INDUSTRIAS
Recientemente
el presidente Alan García pidió al BID celeridad
para aprobar el crédito para Camisea II por US$
400 millones
por José Carlos Reyes
El
gobierno parece jugar con fuego al impulsar tanto
el consumo interno de nuestro gas natural como también
su exportación, pese a que el desarrollo de una
industria petroquímica en base a gas resultaría
cinco veces rentable. Ello en un contexto donde
sólo tenemos reservas de gas probadas para 20 años
–y de no encontrarse nuevas reservas o seguir destinándolos
a la exportación– nuestro cambio de infraestructura
energética resultaría inservible para el año 2026.
En abril último fue el propio Ejecutivo el que envió
al Congreso el proyecto de ley de Promoción del
Desarrollo de la Industria Petroquímica (PL 1189).
En él señalaba que invertir en petroquímica –que
produce plásticos, úrea (fertilizante agrícola),
etc.– resulta casi seis veces más rentable que exportar
el gas en bruto.
Asimismo, indica que la industria petroquímica generará
mayor empleo y recaudación fiscal que la exportación
del gas. Además se beneficiarán los agricultores,
que obtendrán la úrea a menor precio. Esta actualmente
debe ser importada y sólo en este año incrementó
hasta en 60% su valor.
También se exportará gas
Pero el gobierno juega a dos bandas, pues hace una
semana el presidente Alan García exhortó al Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) a otorgar en
octubre un crédito de US$ 400 millones para implementar
el proyecto de exportación del gas de Camisea.
Para Carlos del Solar, presidente de Hunt Oil –una
de las empresas que exportará el gas– el Estado
debería impulsar ambos proyectos, pues refiere que
no son excluyentes. "Además Repsol y Petrobrás
están explorando para obtener nuevas reservas de
gas. Estoy seguro de encontrar nuevas reservas,
aunque no sé cuanto", apuntó.
Priorizar proyectos
Pero las reservas actuales no podrían abastecer
ambos proyectos a largo plazo, pues según proyecciones
del Ministerio de Energía y Minas (MEM), en veinte
años, de los 11.93 trillones de pies cúbicos (TCF)
de reserva con los que contamos, sólo nos quedaríamos
con 0.69 TCF. Esto porque 4.2 TCF serán los destinados
a la exportación (ver infografía).
Entonces, si en ese lapso de tiempo no encontramos
nuevas reservas de gas, para el 2026 nos quedaríamos
sin gas y tendríamos que volver a depender del petróleo,
teniendo en cuenta que para entonces será más escaso
y por lo tanto más caro.
Para Aurelio Ochoa, experto en temas de Hidrocarburos,
una prueba de que nuestras reservas están bastante
limitadas resulta el hecho de que Pluspetrol (quien
opera la extracción del gas de Camisea) señaló que
solo abastecerá de gas a dos proyectos de petroquímica.
"Nos estamos dando el lujo de rechazar hasta
diez consorcios –entre nacionales y extranjeros–
interesados en invertir en petroquímica con capitales
que bordean hasta los US$ 1,200 millones",
afirma.
Es la hora de decidir
Aurelio Ochoa sostiene que debemos cambiar la política
aplicada tanto con el salitre, el guano y los minerales,
los cuales exportamos sin darle mayor valor agregado.
"Esta quizá sea nuestra última oportunidad
de industrializarnos. El Estado debe cambiar de
política", concluyó el experto.
Reacciones
"Se debe investigar el contrato de concesión
del Lote 56, en el que se compromete la exportación
de 620 millones de pies cúbicos diarios de gas,
pues participó un solo postor".
Jorge Manco Zaconetti
Investigador de la UNMSM
"El Perú se está dando
el lujo de rechazar hasta diez consorcios interesados
en invertir en la industria petroquímica, que tiene
capitales superiores a US$ 1,000 millones".
Aurelio Ochoa Alencastre
Consultor en temas energéticos