La Republica
Domingo 25 de Noviembre 2007

LA ERA DEL GAS
Pese a que han transcurrido tres años desde la llegada del gas natural de Camisea a Lima, la mayoría siente que los beneficios del tan promocionado combustible aún no repercuten en su economía diaria. Sin embargo, una simple operación de cálculo bastaría para demostrarnos todo lo que es posible ahorrar si recurrimos al gas natural para un cúmulo de usos y servicios
Por Jorge Loayza

Más que un balón de gas natural, para el señor Constantino Carvajal ese recipiente colocado en la maletera de su auto es una alcancía de ahorro. Si hace un mes gastaba cien soles en gasolina para recorrer 250 kilómetros diarios, hoy ese mismo recorrido lo hace con económicos treinta soles. Don Constantino no solo se ha ido en coche, sino que además no genera contaminación en la ruta.
Cada día hay más personas que se dan cuenta de que el gas natural de Camisea es más rentable que otro combustible. Si el año pasado en la capital había solo 5,489 vehículos convertidos a gas natural y solo dos gasocentros, lo cual en más de una ocasión originó tremendos problemas de desabastecimiento, este año ese mercado prácticamente se ha multiplicado por cinco: para fines de diciembre se estima la conversión de 24 mil vehículos con sistemas de funcionamiento dual, es decir a gas y gasolina, máquinas que contarán con 17 gasocentros en la capital. El presidente de la Cámara Peruana del Gas Vehicular, Jorge Juárez, refiere que para convencer a una persona de que convierta su vehículo lo mejor es explicarle el tema en números. Luego de invertir unos 1,200 dólares, el dinero se puede recuperar en cinco meses siempre que se haga un recorrido promedio de 200 a 300 kilómetros diarios. Por eso, quienes más se inclinan por la conversión de sus vehículos son los taxistas debido a sus largos recorridos diarios.

El gas se expande
Se hizo la luz. La empresa Enersur genera energía eléctrica con gas natural en su planta de Chilca. Se hizo la luz. La empresa Enersur genera energía eléctrica con gas natural en su planta de Chilca.
El gas natural de Camisea no solo mueve motores de autos. Actualmente la planta de procesamiento Malvinas, ubicada a orillas del río Urubamba, produce 200 millones de pies cúbicos de gas diarios, de los cuales el 80% se vende a cuatro grandes empresas de generación eléctrica. El director general de la Dirección de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas, Gustavo Navarro, señala que el 30% de la generación de electricidad en nuestro país se hace con gas natural.
"Si no hubiese Camisea la tarifa eléctrica actual estaría sobre el doble de su precio actual pues con el alza del precio del petróleo la generación eléctrica –que usaba el diesel en sus plantas– se hubiese elevado", explica el funcionario de Energía y Minas.

Otro sector que demanda gas es la industria. Hace dos años, el ingeniero Navarro tenía que visitar a los gerentes de las grandes industrias de Lima para explicarles las bondades y beneficios económicos del gas de Camisea. Lo miraban con recelo. Hoy el 15% del gas que sale de Camisea se dirige a la industria, el sistema de distribución de Lima y Callao cuenta con diez redes que atienden a 215 grandes clientes pero su capacidad permitiría atender a 65 empresas más. Las redes están ubicadas en zonas estratégicas como la avenida Argentina, Panamericana Norte, el aeropuerto Jorge Chávez, Lurín, San Juan de Lurigancho y la Fundición Callao, entre otras.
Ahora que las industrias se han dado cuenta de que el gas natural sí les reporta un sustancial ahorro de energía –que llega al 50% en dinero– la demanda se ha incrementado. Así, Cálidda, la empresa distribuidora planifica nuevas redes de distribución en lugares como Ventanilla, Chaclacayo, Puente Piedra, Chorrillos y Villa El Salvador para atender diversas industrias como papeleras, textiles y cerveceras. "Para sus calderos y hornos las industrias pagaban adelantado por el petróleo. Y además debían almacenarlo, lo cual generaba un gasto extra. En el caso del gas natural este se conecta directamente con la red, no necesita almacenamiento y se paga luego del consumo, además en algunos casos mejora la calidad de los productos", explica el ingeniero Gustavo Navarro.

Casas y carros
EN LA FáBRICA Y en LA CASA. Desde el año 2004 la industria fue una de las más beneficiadas con el uso del gas de Camisea. A pesar de los múltiples usos del gas natural, la mayoría identifica el gas con el combustible que compra en balón y usa en su cocina, pero ese es otro tipo, el GLP (Gas Licuado de Petróleo). ¿Y por qué Camisea no nos sirve también en la casa, a la hora de preparar los alimentos?, preguntará más de uno. El caso es que si bien la alternativa del gas natural es más barata que el GLP, porque nosotros lo producimos y no tenemos que importarlo como el petróleo, la instalación domiciliaria es cara: cuesta 600 dólares. Por eso la mayoría prefiere seguir comprando su balón. En Lima solo hay siete mil casas con conexiones de gas natural (para cocinas y termas). Las casas con conexiones de gas se ubican en el Cercado, Magdalena, Pueblo Libre y Surco. Pero el potencial de las redes tendidas permitiría atender unas 70 mil casas. ¿Cómo lograrlo? Se proyecta mejorar el sistema de financiamiento y reducir el precio de la instalación en 20% cambiando las tuberías de cobre por unas de polietileno y aluminio. Y sí es cierto lo del ahorro. Evangelina Ayala, que vive en la urbanización Los Cipreses, del Cercado, paga ahora alrededor de S/. 30.00 por su consumo mensual de gas natural. Antes debía gastar unos S/. 60.00 en dos balones al mes.

Hacer click para ampliar. Donde la chispa sí ha encendido es en el sector automotor. Instituciones crediticias han lanzado programas para financiar la conversión de autos. Para el próximo año se estima que en Lima habrá cincuenta gasocentros para 50 mil autos. En el grifo de la cuadra 23 de la avenida Colonial, de los mil vehículos que se atienden a diario, el 90% son taxis.

El ingeniero Jorge Juárez sostiene que si se aprueba el proyecto para exonerar del pago de impuestos la venta de autos que han sido convertidos a gas natural, se creará en el país una nueva matriz energética. Con un precio por galón de gas natural de S/. 4.40 frente a los S/. 11.85 que cuesta el galón de gasolina como mínimo, no serán pocos quienes opten por colocar ese baloncito ahorrador en las maleteras de sus autos y arrancar en primera.


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