Reuters
Martes 20 de noviembre de 2007
ENFOQUE-MILLONARIO
PROYECTO GAS PERÚ, EN LA MIRA DE ECOLOGISTAS
Por Jean Luis Arce
CAÑETE, Perú (Reuters) - Un proyecto de exportación
de gas natural de casi 4.000 millones de dólares
ilumina los ojos del Gobierno e inversionistas en
Perú, pero a su vez preocupa a ecologistas que temen
que replique, a futuro, problemas ambientales causados
por la explotación gasífera.
Sobre una árida franja de 521 hectáreas, a 179 kilómetros
al sur de Lima, el consorcio Peru LNG construye
Pampa Melchorita, un complejo que incluye una planta
de licuefacción de gas, una terminal marítima y
un gasoducto, que representan el proyecto privado
más ambicioso de Perú hasta la fecha.
Para el 2010, Pampa Melchorita será la única planta
que produzca gas natural licuado (GNL) en toda la
costa del Pacífico de América, a un ritmo de 677
millones de pies cúbicos diarios listos para su
venta.
"En el proyecto en sí no hay mayor riesgo,
el problema es que está asociado al proyecto Camisea
y lo va a potenciar. Los problemas de Camisea no
se han resuelto todavía," dijo a Reuters Michael
Valqui, experto en mares, hidrocarburos e infraestructura
de World Wildlife Fund (WWF) en Perú.
El consorcio que explota el gas de Camisea, la mayor
reserva del país en la región andina de Cusco, enfrenta
fuertes críticas pues uno de sus ductos ha sufrido
hasta seis roturas y fugas de líquidos de gas, que
dejaron incluso varios heridos, desde el inicio
de sus operaciones en el 2004.
Más allá del daño ecológico, Valqui cuestionó también
la escasa presencia institucional en las zonas de
influencia del proyecto y la nula capacidad de gestión
de las autoridades sobre los grandes recursos que
puede generar el plan.
MALA EXPERIENCIA
Pampa Melchorita se alimentará del gas de Camisea
a través de un ducto de 34 pulgadas de diámetro
y 408 kilómetros de largo, cuya construcción se
iniciará en el 2008 y atravesará por los Andes unos
22 distritos, la mayoría de ellos pobres.
Según la gerente general de Peru LNG, Bárbara Bruce,
la seguridad del ducto está garantizada, no solo
por estudios técnicos sino por las características
de la ruta, menos expuesta a lluvias y deslaves
que la del tubo de líquidos.
Asimismo, cuenta con la supervisión y auditorías
de las entidades interesadas en financiar el proyecto.
"Estamos bajo el escrutinio que todo proyecto
grande debe tener. Todos se han mostrado satisfechos
y complacidos hasta el momento," afirmó Bruce.
Peru LNG cuenta entre sus potenciales clientes a
inversores de Estados Unidos, Chile, Centroamérica
y México, país con el que ya existe un acuerdo de
venta firmado.
Aunque Valqui reconoce que el gasoducto de Pampa
Melchorita presenta menos riesgos que el de Camisea,
desconfía de la supervisión de los financistas y
del Gobierno que dieron visto bueno al ya seis veces
siniestrado ducto de líquidos.
"La supervisión ha sido deficiente," afirmó
Valqui.
La inversión en Pampa Melchorita incluye 2.300 millones
de dólares para levantar la planta y el puerto,
700 millones para el ducto de gas y 800 millones
para su puesta en marcha.
Peru LNG, -formado por la estadounidense Hunt Oil,
la española Repsol-YPF, la coreana SK Energy y la
japonesa Marubeni Corp - ya invirtió más de 800
millones de dólares y, aunque sigue en busca de
financiamiento, no dudará en asumir todo el costo
si fuera necesario.
El grupo, que hasta ahora utiliza fondos propios,
espera un financiamiento de 400 millones de dólares
por parte del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID), el cual está amarrado a otros 400 millones
de un grupo de bancos privados.
"Independiente de que haya financiamiento o
no, la decisión está tomada de seguir adelante con
el proyecto," acotó Bruce.
NEGOCIO MUY RENTABLE
A escala mundial, el mercado de gas natural presenta
un escenario prometedor capaz de sostener cualquier
financiamiento, según Rafael Romero, analista de
los sectores minero y energético de Scotiabank Perú.
"El proyecto Pampa Melchorita es rentable,"
dijo Romero y añadió que, más aún, frente a los
altos precios mundiales del petróleo que impulsarían
el uso del gas como producto sustituto.
Sin embargo, el analista coincidió en que la temática
ambiental es un asunto "muy sensible."
"Hay que tomar en cuenta que Camisea ha tenido
también algún proceso de revisión por sus estudios
de impacto ambiental," afirmó Romero.
Entre los inversores interesados figuran el BID,
el agente financiero del Banco Mundial, IFC; los
Eximbank de Estados Unidos y Corea, y el italiano
SACE, según datos de Peru LNG.
La WWF ya ha contactado a algunas de estas entidades
para alertar sobre los puntos más preocupantes en
su agenda.
"Hemos conversado con algunos de los bancos
para advertirles sobre los riesgos que significa
la inversión y qué cosas deberían ponerse y mejorarse.
Hemos hablado con el IFC, el Eximbank de Estados
Unidos y el BID," afirmó Valqui.
Con todo, Pampa Melchorita aspira a competir con
la planta de Atlantic LNG, en Trinidad y Tobago,
la gran productora de GNL en la región, que tiene
una capacidad de producción cinco veces mayor, pero
escaso acceso al Océano Pacífico.
"En la costa pacífica de América somos la primera
planta de GNL. En costos de transporte tenemos ventaja
para ir al norte y al sur. Perú tiene una posición
privilegiada como punto de embarque para gas de
exportación," explicó Bruce.
(Editado por Patricia Vélez)
Ver: http://lta.reuters.com/article/businessNews/idLTAN2050930720071120?pageNumber=1&sp=true
Fuente Reporte de Hidrocarburos martes 20 de noviembre
2007- Derecho Ambiente y Recursos Naturales – DAR