COMUNIDADES NATIVAS

En el área de influencia directa e indirecta del componente de Explotación del Proyecto de Gas de Camisea (Perforación de 4 pozos y Planta de Procesamiento Las Malvinas) se ubica población nativa perteneciente a las etnias Machiguenga, Yine y Nanty. La primera localizada en la zona próxima al Lote, en las riberas de los ríos Cashiriari, Camisea y Urubamba; son más de 32 comunidades nativas Machiguengas ubicadas en el distrito de Echarate, provincia de La Convención , departamento de Cusco, al lado oriental de la Cordillera de Vilcabamba cubriendo una superficie de 21,890.563 has., en la zona llamada Bajo Urubamba por encontrarse al margen del Río Urubamba. Algunas de las comunidades son: Poyeni, Puerto Rico, Picha Miaría, Porotobango, Kitepampani, Tangoshiari, Kochiri, Mayapo, Camaná, Timpía, Poyentimani, Chakopishato, Koribeni, Alto Picha, entre otras.

El proyecto de Gas de Camisea ha generado diversos impactos socioambientales debido principalmente a la dinámica generada en la zona, entre los cuales tenemos:

  • Procesos de negociación entre la empresa y las comunidades
  • Talleres para dirigentes y visitas de coordinación
  • Presencia de trabajadores y máquinas en los territorios comunales
  • Deforestación por derecho de vía de los gasoductos
  • Negociación de montos financieros por compensación
  • Manejo de grandes cantidades de dinero en comunidades tradicionales
  • Remoción de tierra y falta de obras preventivas
  • Incremento de la presencia de comerciantes en las comunidades

Las comunidades Machiguengas están conformadas por familias extendidas con relaciones de parentesco entre si, organizándose para el uso de un terreno determinado. Su antiguo patrón de asentamiento que era disperso, ha cambiando hacia uno más nucleado y lineal, ubicando sus viviendas alrededor de una escuela, una misión o aeropuerto. Tienen un conjunto de creencias que son parte de su identidad cultural. Practican sistemas de ayuda mutua y reciprocidad.

Los Machiguenga basan su economía en la agricultura, complementada con la pesca, caza, recolección y mínimamente artesanías. Mantienen una economía de subsistencia, orientada tradicionalmente a satisfacer sus necesidades familiares, sus pequeños excedentes, cumplen un rol eminentemente social que lo utilizan en el reparto o intercambio, reforzando sus vínculos familiares y de solidaridad grupal. Hay cierta producción para el mercado, representado por los comerciantes que llegan en sus botes a las comunidades. Los principales productos comecializados son café, cacao, achiote, arroz, maní, maíz, yuca, plátano, pieles y carne de pescado seco-salado a pequeña escala.

Las comunidades Machiguengas ubicadas en los tributarios del Río Urubamba son las más tradicionales y en ellas predomina la economía de subsistencia. La articulación al mercado de las comunidades ubicadas en el río principal es más estrecha y la necesidad de dinero mayor. Son centros poblados más nucleados, relativamente más grandes y cuentan con mayor dotación de servicios. Existen diferencias en los grados de vinculación y articulación en el mercado entre las comunidades del Urubamba y la de los tributarios. 

Las poblaciones indígenas locales se encuentran afiliadas a tres organizaciones de base regionales que las representan: El Consejo Machiguenga del Río Urubamba COMARU, la Central de Comunidades Nativas Machiguenga CECONAMA y la Federación de Comunidades Nativas Yine Yami FECONAYY. Estas organizaciones están involucradas en la defensa de los derechos y de los territorios de las comunidades nativas y abogan por el desarrollo de la población indígena. Actualmente se encuentran muy activas con los procesos generados por la ejecución del proyecto del Gas de Camisea en la región. CECONAMA y FECONAYY como organizaciones de base regionales están afiliadas a la Confederación de Nacionalidades Amazónicas del Perú-CONAP, organización de base a nivel nacional. De la misma manera, COMARU tiene afiliación con la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana AIDESEP con representación a nivel nacional. Las organizaciones de base regionales discrepan entre sí en relación a diversas ideas, planteamientos y métodos, lo cual dificulta la concertación para el trabajo conjunto (Parks Watch 2004)

Un aspecto relevante es el relacionado al de las consultas previas , ya que al inicio de proyectos de tal envergadura, las comunidades locales afectadas tienen el derecho a la consulta previa; sin embargo, las comunidades no fueron consultadas antes de iniciar el proyecto Camisea (Shinai, 2004).