LA MONETIZACIÓN DEL GAS (TEMA ECONÓMICO CAMISEA)

El proyecto Camisea ha tomado fuerza en los últimos años, las inversiones realizadas actualmente están haciendo que cada actor realice la mejor estrategia que convenga para sus fines particulares; por ésta razón, muchas empresas están priorizando sus intereses económicos a corto plazo, enfatizando la maximización de las ganancias y la minimización del riesgo económico, promoviendo la explotación acelerada de los recursos y la rápida incursión a los mercados de alto consumo.

Si bien es cierto que Camisea es considerado como la esperanza energética por su gran valor comercial y de uso, la duración de las reservas de gas, aún considerando una expansión favorable del desarrollo del gas natural, no sobrepasaría los 30 años, por lo que no es apropiado considerar al gas natural como un recurso inagotable, sino más bien como un recurso valioso y finito, el cual satisfacería las necesidades energéticas de combustibles fósiles hasta en un 20 % en los próximos 30 años permitiéndonos enfrentar la crisis energética que se avecina, producto de los altos costos de los hidrocarburos a nivel internacional.

Hacernos la pregunta - ¿Nos conviene exportar el gas? – traería consigo una serie de respuestas controversiales, sin embargo, lo real es que el beneficio entorno al uso interno del gas significaría la obtención de mayores rentas recaudadas, ya que el PBI también se incrementaría debido al ahorro en sustitución de combustibles, el cual sería de aproximadamente 250%.

Asimismo, la necesidad de proteger el abastecimiento domestico, es fundamental en una economía globalizada, no obstante, las modificaciones realizadas en los contratos del proyecto Camisea, permitirían la exportación de 4.2 Tcf implicando la exportación del integro de las reservas del lote 56 y parte del lote 88, afectando a los empresarios peruanos, amas de casa y a taxistas que están invirtiendo su dinero e convertir su autos a gas natural ya que después de 20 años o quizás menos tendremos que consumir gas importado.

Fuente: Campodonico, 2007)